El cosmonauta y Ella

Capítulo I

. . . : : Él : : . . .

Me encuentro viajando a miles de kilómetros de casa, por la ventana observo el basto universo, somos solo partículas que interactúan en él.

A veces quisiera estar de vuelta en casa, estrechar a aquellas personas que me quieren, que los quiero, que hemos compartido momentos e historias, pero la misión aún no ha acabado aquí.

Navegó el cosmos en busca de la revolución, de revolucionar mi vida, mi escencia, el impacto que tengo a los demás y la manera en que me percibo a mi mismo, sí, este cambio es necesario y es importante, aunque confieso que a veces duele y se vuelve pesado, difícil de transitar, se que saldré con nuevos bríos y que la mayor victoria habrá sido ver todo aquello que otros no han podido, y más allá de eso recuperar mi vida, o conocer y comenzar una nueva, porque está claro que después de este viaje el mundo será diferente para mí y para los que me rodean.

En este viaje no estoy solo, o al menos así lo siento, me acompaña vía remota quien se encarga de actualizar mis coordenadas, planifica el tiempo que estaré aquí y hace sus mejores cálculos buscando que me encuentre bien, a veces es difícil saber que solo puedo hablar con ella, y a la vez es tan grato saber que esta ahí y me entiende. Hemos aprendido a conocernos mejor, a profundizar en las pláticas y hacer más amena está travesía, hablamos a veces de nuestras comidas favoritas, programas, canciones e incluso a veces, deseos...

¡Deseo! Ser la única voz que me acompaña a despertado en mi un deseo de sentir ese cálido aliento cerca de mi piel, y sé que no es imaginación, escucho por su tono que la provocó, a veces esas pausas para contener los suspiros y eso, nos han llevado a ser más cercanos cada vez... Y aún no hablamos con más soltura pues en cualquier momento alguien podría estar grabando la conversación o escuchando por si hubiera necesidad de revisar la ruta.

A veces también pienso que solo es mi imaginación, que nuestra relación es meramente laboral y entre nosotros no pasa, ni puede pasar nada, ¿Cómo podría? No solo hay kilómetros de distancia, además no estoy seguro que yo deseé que eso suceda, ¿Me sentiré listo? ¿Seré capaz de abrirme a una nueva relación?

Cuando empezó la travesía justo terminaba una relación que no funcionó, pensé que ocupar mi mente y la distancia (la mucha distancia) ayudarían a sanar las heridas, a reconfortar el corazón y quizás, solo quizás, abrirme a qué algo nuevo llegué, pero aquí estoy, con alguien al otro lado de la línea con quién a veces me hace ilusión hablar, y otros, simplemente, ni siquiera quisiera conectar.

No quiero confundirme, no quiero confundirla, me hace bien hablar con Ella y sentir que le importo a alguien, pero no estoy listo para importarle demasiado, o para tener que corresponder… eso es, no quiero tener que corresponderle y ahora no se cómo manejar todo esto…

. . . : : La percepción de ella : : . . .

Todos los días hablamos, todos los días me conecto con él, por al menos, una hora, cada día y en ocasiones, dejamos que la plática fluya y parece que comenzamos a conectar, ¿Cómo es posible? No estamos cerca, apenas y nos conocemos, y, sin embargo, lo siento tan cercano a mí, siento que quisiera estar con él por más tiempo y siento que la mejor persona con la que podré conectar será él, de aquí y para siempre, pero hay un pequeño detalle, y aunque él lo trata de ocultar, se que no se siente igual, a veces me detiene, cambia la plática abruptamente y no me deja acercarme a conocerlo mejor.

¿Acaso esto es un juego? O es simplemente que no está seguro de lo que quiere, o quizás soy yo la que ha malinterpretado las cosas y jamás ha habido nada entre nosotros… Nosotros, ¿Nosotros? ¿Acaso existe un nosotros?

No me di cuenta en qué momento, cuando creí que avanzamos a ser más cercanos, cuando creí que finalmente llegarían las risas y las historias personales, cuando incluso baje la guardia y empecé a compartir un poco de mi, en ese momento todo cambio, se alejo de mi, es decir, emocionalmente distante, renuente, seco y cortante, aunque trató de fingir que no, la verdad es que me duele, y quisiera decir tantas cosas, pero al final del día entiendo que no somos nada, ni siquiera me podría llamar su amiga, y sí no somos nada, ¿Qué podría decir o reclamar?…

. . . : : Él : : . . .

En los últimos días he procurado evitar las pláticas personales, quiero solo mantener la conversación laboral, me he analizado y no me interesa continuar las conversaciones, no quiero coquetear y ni siquiera estoy seguro de querer recibir sus halagos o coqueteos, no, definitivamente no los quiero no me siento listo y no sé si en algún momento lo estaré.

Llevó días pensando en todo, en mi vida antes de este viaje, en el tiempo que llevo aquí y lo que sucederá cuando la misión termine, lo que será mi vida después de eso, extraño mucho mi vida antes del viaje, extraño a la mujer que acompañaba mi vida y la vida que construíamos, me duele saber que al final todo fue mentira, que las promesas que nos hicimos nunca serán cumplidas, y entonces me pregunto si verdaderamente la extraño, a mi mujer, nuestra vida, nuestro amor, o en verdad extraño lo que esperaba de esa relación y la ilusión que me hacían las promesas y la fantasía de un futuro juntos, ¿una fantasía? 

Creo que es la mejor manera de describirlo ahora que ha pasado todo y que simplemente termino… Ahí está, de nuevo al otro lado de la radio Ella tratando de contactarme, miro el reloj de mi mano izquierda y me doy cuenta que es hora, está vez no me llamo antes como suele hacer para hablar un poco, está contactando justo a la hora, siento su voz fría ¿Qué sucede? Ni siquiera saludo, solo se enfoca en las preguntas del protocolo y la rutina:

-Coordenadas
-Nivel de combustible
-Porcentaje de provisiones
-Oxigeno en sangre
-Presión sanguínea
-Notas adicionales

Respondí a cada una de las preguntas, no tengo algo que agregar, ¿O sí? Se me ha ocurrido una idea, ¿Tú tienes alguna nota que agregar? ¿Debería comer menos? ¿Acaso este traje me hace ver gordo? Reí un poco después de la última frase esperando escuchar su risa también… no sucedió, a cambio solo obtuve un incómodo silencio y después de eso el sonido de la radio, “de no haber algo que agregar, es cambio y fuera"

¡Dios! Ni siquiera cuando inició la misión sentí su voz tan distante y cortante, hasta podría pensar que Ella escucho mis pensamientos y sabe que estoy dudando de haber acabado con la relación también en mi corazón, que sigo queriendo a la que un día llame “mi mujer" y anhelo lo que teníamos, e incluso quisiera volver ahí, ¡por supuesto que le quiero! Uno no deja de amar de un día a otro a quien compartió la vida con uno, quién le complementaba o entendía mejor que nadie… pero, ¿De verdad lo hacía? ¿Por qué entonces todo se acabó? Y porqué para ella fue tan fácil tomar sus cosas e irse… vuelven estos pensamientos a mí, me dejan intranquilo y me dan angustia, es peor que sentir la turbulencia, es peor que navegar en la tormenta, y peor que escucharla a Ella siendo tan indiferente conmigo…

. . . : : Ella : : . . .

Termino la comunicación, por protocolo lo mínimo que debería hablar con él son 5 minutos… “ja, ja, que chistoso” quería decir cuando su intento de broma, estoy demasiado molesta para que me diera risa o siquiera intentará reír, ni siquiera por compromiso… Mi trabajo es llamarle, estar al pendiente de él y ahora veo lo pesado que es el hecho de que solo sea yo quien busque al otro, sí, sí, se que solo funciona así, pero, ¿Lo imaginas? Y, ¿si pasara mi vida teniendo que ser yo quien le busque? Yo quien esté al pendiente, yo quien inicie la conversación, yo quien ponga un tema sobre la mesa… No, no estoy lista, no lo quiero y no deseo vivir así, y menos aún, dudando si es que su comportamiento representa que alguien más habita en su corazón o en su mente, no deseo averiguarlo, no deseo continuar con estos pensamientos y aunque se que, me corresponde mantener el contacto y buscar la comunicación con él, podría quizás mantenerme estrictamente apegada al guión, no quiero confundirme más, y aunque contradiga todo lo que acabo de pensar, tampoco quiero, confundirlo a él…



Comentarios

Entradas populares de este blog

Kintsugi y las cicatrices

Renga

Palindromo